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En 1983, el mundo tecnol贸gico estaba en plena efervescencia, y Apple, bajo el liderazgo de Steve Jobs, se erig铆a como uno de sus adalides. Fue entonces cuando Jobs se embarc贸 en una misi贸n audaz: convencer al rey Juan Carlos I de Espa帽a para que comprara el "mejor ordenador del mundo", el Macintosh.
El encuentro tuvo lugar en el Palacio de la Zarzuela, la residencia real espa帽ola. Jobs, con su carisma innato y su inquebrantable creencia en su producto, present贸 el Macintosh al monarca con una pasi贸n contagiosa.
Jobs sab铆a que ten铆a que cautivar a Juan Carlos en pocos minutos, y lo hizo utilizando la innovadora interfaz gr谩fica del Macintosh. Demostr贸 c贸mo los usuarios pod铆an interactuar con el ordenador utilizando un rat贸n, haciendo clic en iconos y carpetas. Esta simplicidad y facilidad de uso era algo nunca visto antes.
Jobs tambi茅n mostr贸 las capacidades de procesamiento de texto del Macintosh, permiti茅ndole a Juan Carlos escribir y editar un discurso en tiempo real. La velocidad y la precisi贸n con las que el Macintosh manejaba el texto cautiv贸 al rey.
Finalmente, Jobs sorprendi贸 a Juan Carlos con las capacidades art铆sticas del Macintosh. Utilizando un programa de pintura, dibuj贸 un retrato del rey ante sus propios ojos. La destreza gr谩fica y la facilidad de uso del ordenador dejaron al monarca impresionado.
Despu茅s de la demostraci贸n de cinco minutos, Juan Carlos I qued贸 tan cautivado por el Macintosh que no pudo resistirse. Hizo un pedido inmediato de 100 unidades para su uso personal y en los despachos reales.
El encuentro entre Steve Jobs y Juan Carlos I marc贸 un punto de inflexi贸n en la historia de la inform谩tica. La decisi贸n del rey de comprar el Macintosh ayud贸 a legitimar la interfaz gr谩fica y allan贸 el camino para la revoluci贸n digital que vendr铆a despu茅s.
Hasta el d铆a de hoy, la historia de c贸mo Jobs convenci贸 a Juan Carlos en tan poco tiempo sigue siendo un testimonio del poder de la pasi贸n, la innovaci贸n y la capacidad de persuadir incluso a los m谩s esc茅pticos.