- NotiBots
- Unete a nuestro canal de WhatsApp y sigue las ultimas noticias 📰
El mercado de las tarjetas gráficas está patas arriba. La escasez de chips y el aumento de la demanda han hecho que los precios se disparen hasta niveles sin precedentes. En medio de esta locura, algunos especuladores han empezado a vender fotos de tarjetas gráficas... por 2.000 dólares.
SÃ, lo has leÃdo bien. Alguien está vendiendo fotos de tarjetas gráficas por 2.000 dólares. Y lo más sorprendente es que hay gente que está pagando ese precio.
Internet se ha indignado con esta práctica, y los usuarios de las redes sociales han cargado contra los especuladores de la manera más inusual.
Algunos usuarios han empezado a publicar fotos de sus tarjetas gráficas... en el retrete. Otros han compartido imágenes de tarjetas gráficas ardiendo en llamas. Incluso hay quien ha hecho vÃdeos de sà mismo destruyendo tarjetas gráficas.
«Estoy harto de estos especuladores», dijo un usuario de Twitter. «¡Vender fotos de tarjetas gráficas por 2.000 dólares es una locura!».
«No puedo creer que la gente esté pagando ese precio», añadió otro usuario. «¡Es una estafa!».
Los especuladores están sacando provecho de la desesperación de los jugadores y de los creadores de contenido que necesitan desesperadamente tarjetas gráficas de última generación. Pero esta práctica no sólo es injusta, sino que también es perjudicial para el mercado de las tarjetas gráficas.
Si los especuladores siguen vendiendo fotos de tarjetas gráficas por precios exorbitantes, los precios de las tarjetas gráficas reales seguirán subiendo. Esto hará que sea aún más difÃcil para los jugadores y los creadores de contenido comprar nuevas tarjetas gráficas.
Es hora de que los especuladores rindan cuentas. Si tienes previsto comprar una tarjeta gráfica nueva, no pagues más del precio de venta al público. Y si ves a alguien vendiendo fotos de tarjetas gráficas por 2.000 dólares, ¡denúncialo!
Juntos podemos acabar con la especulación en el mercado de tarjetas gráficas y hacer que los precios vuelvan a la normalidad.