- NotiBots
- Unete a nuestro canal de WhatsApp y sigue las ultimas noticias 📰
Mientras Japón atraviesa una profunda crisis demográfica, otro país asiático enfrenta un desafío similar, pero posiblemente aún más apremiante: Corea.
Según datos oficiales recientes, Corea del Sur ha alcanzado un hito alarmante: ahora cuenta con más trabajadores mayores de 60 años que cualquier otro grupo de edad. Esta realidad demográfica plantea graves implicaciones para el crecimiento económico, el bienestar social y el futuro a largo plazo del país.
El envejecimiento de la población de Corea es una tendencia constante desde hace décadas. Sin embargo, en los últimos años el ritmo se ha acelerado significativamente. En 2021, la proporción de personas de 65 años o más alcanzó el 16,7%, lo que convierte a Corea en el primer país asiático en superar el umbral del 16%.
Al mismo tiempo, la tasa de natalidad de Corea ha caído en picado a uno de los niveles más bajos del mundo. En 2021, la tasa de fecundidad fue de solo 0,84 hijos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1.
El envejecimiento de la población tiene consecuencias nefastas para el crecimiento económico. A medida que más personas se jubilan y menos personas ingresan a la fuerza laboral, la producción y el consumo disminuyen.
Además, los trabajadores mayores tienden a ser menos productivos que los trabajadores más jóvenes, ya que tienen menor capacidad física y cognitiva. Esto puede conducir a una disminución de la productividad general y al estancamiento económico.
El envejecimiento de la población también plantea desafíos importantes para el bienestar social. A medida que más personas alcanzan la vejez, la demanda de atención sanitaria, apoyo a la tercera edad y otros servicios sociales aumenta significativamente.
Esto puede poner a prueba los recursos gubernamentales y conducir a largas listas de espera y una disminución de la calidad de la atención. Además, el envejecimiento de la población puede crear un desequilibrio generacional, ya que los adultos mayores dependen cada vez más de las generaciones más jóvenes para su apoyo.
Si no se abordan, las implicaciones a largo plazo del envejecimiento de la población de Corea son graves. El país podría enfrentar un crecimiento económico estancado, un sistema de bienestar social sobrecargado y una sociedad cada vez más dividida.
Es esencial que el gobierno tome medidas urgentes para abordar este desafío. Esto podría incluir políticas para aumentar la tasa de natalidad, promover la inmigración, retrasar la edad de jubilación y mejorar la atención sanitaria y el apoyo a la tercera edad.
El envejecimiento de la población de Corea es un problema grave que requiere atención inmediata. Si no se aborda, podría tener consecuencias desastrosas para el país. El gobierno debe actuar con rapidez y decisión para implementar políticas integrales que aseguren un futuro sostenible para Corea.